Cultivar el espíritu: Reflexiones de un experto cultivador de cactus

26 marzo 2024
Entrevista realizada por Sansón Berriedale Johnson.


Manuel (seudónimo) es un cultivador profesional de cactus que se enamoró de ellos por primera vez hace 12 años. Desde entonces, se ha comprometido a aprender a dedicarse en profundidad a los cactus, y a llevar la magia de esta planta medicinal a los demás. En esta conversación con LSP, Manuel relata su viaje al mundo de los cactus, comparte consejos exhaustivos sobre su cultivo, preparación, y habla del potencial de esta medicina como herramienta para descubrir el propio camino espiritual. Esta entrevista ha sido editada por razones de longitud y claridad.


Tu trabajo podría describirse como el de un cultivador de cactus. ¿Cómo explicarías lo que haces con los cactus?

Soy autónomo y hago compraventa de cactus psicodélicos, y también de otros con fines ornamentales que se utilizan para coleccionismo por parte de aficionados a los cactus en todo el planeta. Me he dedicado a la investigación de los cactus psicodélicos y a la psicodelia.

Explícame un poco sobre ese camino. ¿Siempre fuiste aficionado?

Yo siempre he estado muy interesado en todo el tema de botánica, me han interesado mucho las plantas. En intercambio con otros aficionados, tenía un colega que hace 12 años fue el primero que me dio un San Pedro pequeño. A través de ahí, empecé a investigar en foros en internet, a trabajar. Empecé como un puro aficionado que, por motivación propia, empieza entrar ahí.

Y paralelamente estaba teniendo mis experiencias psicodélicas con amigos y me fue despertando un interés que fui desarrollando, fui ampliando mi colección de cactus personal hasta el punto en el que un momento, pues dije, ¡tengo una gran colección! Empecé a ver que vendiendo, intercambiando, tenía ciertos ingresos al poder venderlos a través de internet.

La primera experiencia (con San Pedro)  fue…súper transformadora.

¿Cuándo en este proceso llegaste a tomar el San Pedro por primera vez y qué impacto tuvo en tu vida en ese proceso?

La primera experiencia (con San Pedro)  fue, como con casi todas las plantas, súper transformadora. De pronto descubres un mundo súper potente de ti mismo, de la expansión de la conciencia, de la percepción.

¿Y tú cultivas todos los tipos de cactus?

Sí, eso es.  Empecé a cultivar plantas psicodélicas. Mis primeros cactus fueron Peyote, San Pedro y demás. Una vez que yo ya tenía esos primeros cactus, me empecé a interesar por las familias de cactus, y ahí ya me hice especialista en todos los cactus no solo los psicodélicos.

La mejor planta para empezar a tener un cactus psicodélico, sin duda, es un San Pedro.

Sobre los efectos psicodélicos de los cactus, ¿hay alguna diferencia entre San Pedro y Peyote?

Si hablamos en términos científicos, los cactus, tanto por ejemplo San Pedro como Peyote, tienen una serie de alcaloides diferentes, no solo la mescalina. La mescalina es el alcaloide fundamental de ambos y en eso comparten. Pero el Peyote es la planta viva con más alcaloides que existe y entonces tiene una cantidad de alcaloides que lógicamente, si hablamos solamente a nivel científico, tienen un efecto diferente en esa combinación en tu organismo.

También si hablamos en el campo espiritual, son plantas que tienen espíritus completamente diferentes. San Pedro es una planta mayoritariamente andina, que crece en zonas de montaña. El Peyote es puramente de desierto. Entonces el viaje sí tiene un parecido en cuanto a nivel de sensaciones pero su espíritu es diferente y ahí van a evocar cosas diferentes en estos viajes.  Y sobre todo si los utilizas de manera tradicional, con algún maestro tradicional, pues lógicamente sus invocaciones, sus rezos, son muy diferentes.

Hablemos un poco del cultivo. ¿Algún consejo en especial para alguien entusiasta en meterse uno en el cultivo de cactus psicodélico?

La mejor planta para empezar a tener un cactus psicodélico, sin duda, es un San Pedro. Es una planta muy fuerte, que aguanta el sol directo muy bien, que también aguantaría las sombras. Es una planta muy buena para poder tener un cactus en tu casa y empezar a desenvolverte un poco en el cultivo de cactus.

Otro consejo más general: los cactus son plantas bastante duras en general y te va a vivir mejor si le haces poco caso que si le haces mucho caso. Si le riegas mucho o le tienes demasiado, le mueves de sitio, todo esto, los cactus van peor.

¿Y algún consejo para alguien para cultivar cactus o el de semilla? Es muy complicado, ¿no? 

Cultivar desde semilla es más complicado. Para tener, por ejemplo, 10 plantas de semilla, tienes que plantar a lo mejor 150 semillas para conseguir luego 10 de cara a 2 o 3 años. 

Los dos primeros años, los semilleros requieren de estar tapados con mucha humedad que tengas un buen éxito en el porcentaje de eclosión de las semillas y de que agarren bien. Hay que hacer riegos de antifúngicos con el spray de antifúngico porque los hongos al principio, en las primeras etapas tempranas, los atacan bastante a los vacíos.

El nivel de mescalina que desarrolla va en función del agua que ha tenido disponible, el sol que ha tenido disponible y lo que la planta ha sufrido o no ha sufrido.

Para evitar los retos de cultivar a partir de la semilla, ¿tienes algún consejo para injertos?

Sí, en el tema del injertos, se utiliza mucho el San Pedro como pie de injerto porque es una planta de crecimiento dentro de los cactus bastante rápido, bastante fuerte. Y entonces se injerta mucho, por ejemplo, peyotes o astrofitum encima del San Pedro y tienen un crecimiento muchísimo mayor.

¿Puedes guiarnos en la preparación? Si tengo una planta, ¿cuándo y cómo puedo cultivarla? ¿Y qué cantidad de cactus necesitaría para una dosis única media?

La Huachuma (San Pedro) en cuatro o cinco temporadas puede crecer más de un metro, metro y medio de altura y a partir de ahí florará. En el momento en el que haga la primera floración, ahí ya es cultivable.

Podrías cortar un trozo de aproximadamente, yo suelo recomendar entre unos 20-50 centímetros dependiendo del viaje que quieras tener, si más profundo o menos profundo. Si eres una persona nueva en este tema, siempre recomiendo ir con prudencia, por ejemplo, prepárate solamente 20 centímetros y con eso prueba. 

La Huachuma es una planta que el nivel de mescalina que sintetiza es muy variable. El nivel de mescalina que desarrolla va en función del agua que ha tenido disponible, el sol que ha tenido disponible y lo que la planta ha sufrido o no ha sufrido. Por ejemplo, las plantas que están salvajes y viviendo solamente de las propias precipitaciones que caen, son más fuertes y tienen más medicina que las plantas de maceta que es muy regada y que no ha sufrido. Entonces, por eso siempre recomiendo tener precaución y ir probando.

Hoy en día siempre intento cocinar la misma planta para saber exactamente qué niveles tiene.

Buen punto. Cocinar la misma planta te da más comprensión, más control.

Claro, como vengo cocinando, pues de una misma mata, de una misma región, una planta, pues ya la tengo mucho más controlada y además hasta la he optimizado mucho más.

Ya nos toca hablar un poquito sobre la preparación del brebaje.  Como lo más fácil es San Pedro, explícanos tu metodología.

Yo lo preparo pues de la siguiente manera: primero, retiro todas las espinas del brazo. En primer lugar, se retira la espina, luego lo hago trozos y le saco directamente lo que son los trozos de carne o cortando las estrellas, quitándoles el núcleo de dentro. Hay una parte central que es más durita: ese disco central hay que retirarlo. Se cocina solo la carne. Tampoco quito la piel porque retirar la piel también es un trabajo súper arduo y que he visto con mi propia experiencia que no afecta en absolutamente nada.

Para cocinar la carne, la pongo en una olla y echo agua suficiente como para que cubra todo el nivel de carne que hay y a partir de ahí empezar a hacer una cocción que no sea ni muy fuerte ni muy floja. Para mí, el punto es que haya un hervido, pero que no burbujee muy fuerte y ahí mantenerlo el máximo de horas que puedas, doce horas si puedas. La clave del éxito en la cocinada de la Huachuma es tener tapada la cocción. Entonces, de esa manera, está el mismo agua permanentemente durante doce horas en la cocción.

Luego, para filtrar, la filtro primero con una camiseta vieja y hago el segundo filtrado con el colador. Directamente pongo un camiseta viega (o tela) en una olla y voy echando ahí la carne. Y esa camiseta la aprieto, y de ahí dentro, creo que una gran parte de la medicina está ahí dentro, de la propia fibra, que se queda ahí como por una esponja. Ahí aprieto bastante bien esa tela y va saliendo un montón de medicina. Y luego el resto lo filtro con un colador para evitar las partículas. Asi, con 40 centímetros de la planta por persona y con esa agua que cubre la propia carne, me viene saliendo una dosis aproximadamente de unos 200 mililitros por persona.

Tambien hago segundas cocciones ahora. Saco la misma carne, la exprimo y  la vuelvo a echar a la olla y le echo un poquito de Huachuma, un poquito de agua y la vuelvo a cocinar otras 12 horas. Luego cojo una botella de primera cocinada, otra de segunda, lo mezclo, y tengo el doble de cantidad de medicina. 

Sobre la piel: algunas personas en foros y tal dicen que la piel causa dolores de cabeza, ¿no?

El dolor de cabeza viene más ligado, para mí y por mi práctica, a la deshidratación, y el ayuno, para gente que no está acostumbrada a ese ayuno y de pronto un día se pasan 14 horas sin comer.

A partir de la tercera o cuarta hora, cuando ya la medicina se estabiliza el viaje, se puede tomar fruta para tener un poquito de azúcar e hidratación. No recomiendo tomar cítricos, porque creo que los cítricos influyen en el viaje, pero, por ejemplo, tomar una manzana o un trocito de plátano en medio del viaje, no afectan y te ayuda evitar que tengas dolor de cabeza o que decaiga tu energía y que luego te encuentres peor.

Ahora mismo estamos utilizando también un método que hemos hecho nuevo es cacao con Huachuma. Disuelvo cacao puro con aceite de coco, con un poquito de miel y le echo Huachuma en polvo y lo mezclo todo. Se queda un aspecto como si fuera Nutella. Con este método te mantienes en la energía de la medicina.

Creo que todos somos lícitos de buscar la conexión, de buscar el superior, de buscar nuestro astral. Las plantas son herramientas súper potentes de apertura hacia ese campo de la espiritualidad de uno.

¿Hay alguna diferencia entre tomar las plantas en polvo y tomar el té o una bebida?

Si tú preparas esa misma planta de cocción o la preparas en polvo que luego lo diluyes en un té, para mí el nivel de mescalina que tiene es el mismo. Para mí la subida es similar.

Tú facilitas ceremonias: ¿Sigues algún lineaje, algún tipo de metodología en específico?

Yo he estado en Perú allí con los huayquis de allí y he estado acompañando también a maestros ayahuasqueros pero al final he hecho como mi propio sistema con los años, que es un neochamanismo, o sea, una combinación de todos esos elementos chamánicos,  de plantas de diferentes etnias y culturas. Es un sistema basado en la música porque yo me dedico a tocar en directo diferentes instrumentos y está basado también un poco en el rezo…

Y lo que me ha llegado mucho, escuchando conferencias, leyendo libros y demás es que la Huachuma es una medicina que se cortó de raíz cuando llegaron los cristianos en la conquista y y se ha perdido mucho la tradición wachumera. Entonces, hoy en día lo que hay es neowuachumeros, gente que trabaja con esta medicina de una manera neochamánica.

Es interesante pensar que en Europa también teníamos nuestras tradiciones precristianas.  Los cantos originales nuestros, las tradiciones paganas, las tradiciones célticas vikingos, de los propios aborígenes de la península ibérica etc. 

Totalmente. Ser humano y la búsqueda de la virilidad, de la conexión, eso siempre ha estado en búsqueda en todos los pueblos.

Mi opinión al respecto es que la religión divide y la espiritualidad es la unidad. En la espiritualidad estamos todos. Todos los seres humanos tienen su espiritualidad, y en esa búsqueda del desarrollo espiritual, creo que todos somos lícitos de buscar la conexión, de buscar el superior, de buscar nuestro astral. Las plantas son herramientas súper potentes de apertura hacia ese campo de la espiritualidad de uno. 

Al final, sí, yo estoy desarrollando una sesión con personas desde una espiritualidad no parcelada. Es una espiritualidad inherente a cada uno y cada uno va a buscar en su viaje, va a buscar su dios interno. 

Muy interesante, esta filosofía de buscar la espiritualidad inherente, el dios interno. 

Total. De hecho, una de las cosas que pasa siempre con las plantas y siempre decimos es que tomar planta no es ver algo nuevo, es recordar algo antiguo. Es un estado familiar. ¿Por qué? Porque cuando yo he nacido he tenido DMT en mí y cuando yo me voy a morir, segrego DMT.

Al final, eso son experiencias que te van a dar nada más que algo que pertenece ya a tu propio código, a tu propia esencia como ser humano y como cosmos que somos.